Calbuco, que en mapadungún
significa “Agua Azul”, es una de las comunas más
pintorescas del sur de Chile (32 mil habitantes aprox.) se
encuentra ubicada a 56 kilómetros al sur oeste de Puerto
Montt, capital de la décima región. Es el lugar
de Chile donde nuestra larga y delgada faja de tierra comienza
a desmembrarse y a transformarse en innumerables islas, canales
y fiordos.
La ciudad se encuentra unida
al continente por un particular Piedraplén de más
de 150 metros, el cual fue construido en el año 1966
con la ayuda de las tradicionales lancha veleras que transportaron
las piedras en su interior, este puente es el mayor símbolo
de la ciudad, emplazada en una estratégica colina en
la cual se fundó el fuerte Calbuco.
Calbuco llevó una
vida lánguida hasta mediados del siglo XVIII, cuando
se transformó en centro receptor de madera de alerce
y ciprés extraída en la cordillera. En 1900
se instalaron las industrias conserveras siendo Calbuco la
primera ciudad en Sudamérica en tener una industria
de este tipo, además de la gran empresa Oelkers hermanos,
con astilleros, fundición y flota de barcos de servicio
al sur. Actualmente, su economía se basa en la pesca
artesanal y el cultivo de salmón, conservas, algas,
ostras y mariscos en general.
La ciudad cuenta con variados
atractivos para el turista como la Plaza de Armas, que presenta
una hermosa vista a las islas vecinas y al canal, paso obligado
de las embarcaciones que circulan entre Chiloé y Reloncaví.
En este lugar estratégico se encuentra la Iglesia de
San Miguel, reconstruida en madera en 1936 y que conserva
en su interior una imagen de San Miguel Arcángel patrono
de Calbuco, traída por los fundadores españoles
en 1602.
A pocas cuadras de la plaza
se encuentra La Picuta, palabra que deriva del huilliche “pikunto”
que significa “hacia el norte” colina al norte
del lugar. Es el sitio donde se ubicó el primer asentamiento
español junto al cual se funda el fuerte San Miguel
de Calbuco, a escasos metros se ubica el “Torreón
de Barro”, construido en 1982 en homenaje a la fundación
y al fuerte de Calbuco, desde el cual se puede disfrutar de
una hermosa vista a la costanera, los canales, las islas y
volcanes del sur.
En el sector urbano se encuentran
también 2 terminales pesqueros, uno ubicado en avenida
Los Héroes a escasos metros de piedraplén, y
el otro en tradicional barrio La Vega. Los dos terminales
distantes un kilómetro reciben el trabajo de la gente
de mar y de las 14 islas que componen este archipiélago,
ambos terminales pesqueros cuentan con mercados donde el turista
puede degustar de los más deliciosos sabores de nuestro
mar.
El año turístico
en Calbuco comienza con la celebración del “Curanto
Gigante” que se realiza el segundo domingo de enero
en una gran explanada junto al mar, en el cual miles de personas
se reúnen en forma gratuita a disfrutar de este tradicional
plato calbucano. En el verano del 2002 Calbuco pasó
a la historia con la celebración del “Curanto
al Hoyo más Grande del Mundo” con 100 metros
de largo x 1,20 de ancho, postulado al libro de record Guinness,
señalándose a Calbuco como la capital de este
plato sureño.
La temporada de verano continúa
con los deportes náuticos como las “Regatas islas
de Chiloé”, en la que participan decenas de embarcaciones
provenientes de todo el país, y la “Regata de
Lanchas Veleras”, del cual Calbuco es Puerto Oficial,
ya que fue aquí donde se construyeron y utilizaron
estas tradicionales embarcaciones de madera que aun surcan
las aguas de nuestro inmenso mar azul, permitiendo al turista
realizar paseos en embarcaciones especialmente diseñadas
para la ocasión.
Por otro lado, la primera
quincena de febrero se realiza el “Festival Costumbrista
del Archipiélago de Calbuco”, encuentro en el
cual puedes apreciar lo mejor de nuestras costumbres y tradiciones,
siendo el día del salmón una de sus actividades
principales. Calbuco es el comienzo de las “Islas del
Sur”, un archipiélago conformado por 14 hermosas
islas entre las que podemos encontrar a “Puluqui”,
tierra de pescadores y gente humilde, “Tabón
conocida por la calidad de sus sabrosas papas, “Quenu”
isla que posee las mejores playas del archipiélago,
Helvecia o “Chaullín” una de las más
pequeñas y en cuyo interior se encuentra un bosque
de arrayanes único en su especie en el sur de Chile,
todas ubicadas a escasos minutos en lancha desde la isla “Caicaén”
en la cual se emplaza la ciudad de Calbuco.
El archipiélago de
Calbuco está compuesto por 14 islas, las cuales se
pueden recorrer utilizando tours a bien en forma particular,
y en los cuales, además de apreciar el hermoso paisaje,
se puede disfrutar de la mejor cocina del sur de Chile.
En 3 sectores de isla Puluqui y en las islas Quenu y Tabón
un grupo de lugareños ha organizado una red de hospedajes
denominado Turismo 3 islas, con diversas actividades como
paseos, participación en faenas tradicionales y comidas
típicas.
Fiestas y tradiciones de
Calbuco:
Fiesta
de los Indios: Se celebra cada año posterior
a Semana Santa y es la fiesta patronal de la comuna de Calbuco.
En esta fiesta se condensa la historia de la fundación
de Calbuco, su folclor y su tradición.
Aprovechando el motín del capitán Alejandro
Grazón, en el mes de febrero del año 1710, los
indios asaltaron el pueblo, llevándose como trofeo
la imagen de San Miguel, procediendo a esconderla en el campo.
Gracias a la intervención de los sacerdotes jesuitas,
los indios devolvieron la imagen entrando triunfantes el día
de la Ascensión del Señor, naciendo así
la tradición de esta fiesta.
Noche
de San Juan: Es la fiesta más tradicional de
Calbuco, se celebra para el día de San Juan y en ella
se realiza un programa de comidas, cuadros costumbristas,
pruebas de San Juan tradicionales y Bailes que se celebran
en diferentes puntos de la ciudad, siendo el principal el
realizado por el conjunto folclórico Caicaivilú.
Personas de todo el país y el extranjero arriban a
Calbuco para disfrutar de este evento.
Noche
de las Luminarias: Se celebra la noche previa a San
Miguel. Los españoles asentados en los fuertes de Calbuco,
Chacao y Castro acostumbraban a encender fogatas en las vísperas
de sus fiestas religiosas, a estos fuegos las llamaban luminarias.
Es una costumbre del siglo XVII, que anualmente realizan los
calbucanos, denominándose la noche más iluminada
de Calbuco. La gente enciende faroles en el frontis de sus
casas y se hacen fogatas en la ciudad y las islas, rindiendo
homenaje al santo. Los vecinos de la población San
Miguel organizan todos los años un show artíatico
y gastronómico para los visitantes.
Miguel Angel Carderón
Periodista.
150 AÑOS PUERTO VARAS
Sello nº 2101
Puerto Varas, La
“Ciudad de las Rosas”, y capital turística
del sur de Chile, fue tocado por una mano generosa cuando
se formó. En torno al lago Llanquihue-el tercero más
grande de Sudamérica-, la naturaleza depositó
lo más hermoso de la creación. Un bosque exuberante,
la majestuosidad del volcán Osorno, y el río
Petrohué con sus saltos de agua color verde esmeralda,
constituyen un escenario inigualable.
La arquitectura de la ciudad
de Puerto Varas, en tanto, da cuenta de su pasado ligado a
la colonización alemana. Las casa patrimoniales, junto
con la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús,
se mantienen en pie para recordarnos el origen de una comunidad
forjada con esfuerzo y trabajo.
Todo se remonta al año
1850, cuando se dio inicio al plan de colonización
en los territorios deshabitados de la zona sur del país.
El 12 de febrero de 1852, desde la cima del Volcán
Osorno, el agente colonizador Vicente Pérez Rosales
observa la inmensidad del Lago Llanquihue y decide que en
su ribera se fundará lo que hoy conocemos como ciudad
de Puerto Varas. A fines de noviembre de ese mismo año
se instalaron allí los primeros 212 colonos alemanes,
dando origen al asentamiento humano que hoy está cumpliendo
150 años de existencia. 1852 fue así el punto
de partida para el desarrollo de la zona más bella
de Chile, por sus paisajes y porque concentra todo un esquema
humano que mezcla diferentes razas, culturas y tradiciones.
La comuna de Puerto Varas,
ubicada en la provincia de Llanquihue, en la Décima
Región de los Lagos, posee una superficie de 4.087
kilómetros cuadrados, y su población alcanza
los 30.000 habitantes. En la temporada estival se registra
una población flotante de 4 mil personas diarias.
La comuna de Puerto Varas
está enclavada, en la zona lacustre andina, que concentra
la mayoría de los lagos de la región. En el
borde oriental del Llanquihue, y en torno, al Lago de Todos
Los Santos, se han conservado las condiciones naturales del
área, dada la existencia del Parque Nacional Vicente
Pérez Rosales.
Puerto Varas, inmersa en
una región con una clara vocación turística,
que asumió el desafío de ordenar y planificar
el desarrollo de esta actividad productiva, y hoy se ha logrado
compatibilizar armoniosamente el uso de los recursos naturales
y culturales que conforman nuestro patrimonio turístico
con la sustentabilidad de ecosistema y la subsistencia de
otras fuentes de ingresos.
Las extraordinarias cualidades
paisajísticas y culturales de Puerto Varas y el nivel
de su infraestructura y servicios, sustentan el excelente
sistema comercial turístico de la zona, basado en un
equipamiento de primera en cuanto a establecimientos hoteleros,
alojamientos, restoranes, agencias de viajes, oficinas de
información turística y arriendo de vehículos.
Estos atributos le permiten
también perfilarse como Ciudad Sede de Eventos, especialmente
de invierno.
En Puerto Varas es posible
disfrutar de la belleza del Lago Llanquihue, de los volcanes
Osorno y Calbuco, del Río Petrohué y el Lago
de Todos Los Santos, el único lago comercialmente navegable
durante todo el año, con un promedio de 45.000 pasajeros
anuales, y punto de partida internacionalmente conocido Cruce
de Lagos Andinos, que termina en territorio argentino.
La zona ofrece igualmente
actividades de ecoturismo, turismo aventura, rafting, y pesca
deportiva-para lo cual cuenta con varios lodges de excelente
calidad, un centro de esquí y lugares ideales para
la práctica del trekking, caminatas, cabalgatas, hiking
y safaris fotográficos. Puerto Varas posee además
225.000 hectáreas de áreas silvestres protegidas,
en donde se pueden realizar diversas actividades recreativas,
de aventura y contemplación.
Para quienes quieran tener
un mayor acercamiento a la historia y cultura de la zona,
en Nueva Braunau se encuentra el Museo Antonio Felmer, que
reúne valiosas piezas, herramientas y mobiliario perteneciente
a los primeros colonos alemanes. Además, en los diferentes
establecimientos gastronómicos se puede degustar no
sólo lo mejor de la repostería germana, famosa
por sus kuchenes y strudels, sino también cocina nacional
e internacional de primer nivel, como deliciosos platos en
base a salmón, mariscos, carnes rojas y blancas.
Asimismo una intensa actividad
cultural se vive en Puerto Varas. Plástica, literatura,
música, folclor, danza y artesanías, se dan
cita a orillas del lago Llanquihue, generando una rica producción
artística.
La noche en Puerto Varas
es una puerta abierta a la diversión. Los amantes de
la entretención cuentan además con el nuevo
Casino de Juegos que es uno de los más bellos y modernos
de Latinoamérica.
En el corazón de
la Región de Los Lagos, Puerto Varas, la “Ciudad
de las Rosas” espera a sus visitantes para que la descubran
a través de su gente, sus paisajes y tradiciones.