El
4 de julio de 1811, como un homenaje a la independencia de
los Estados Unidos de América, José Gregorio
Argomedo, secretario de la Junta de Gobierno, tomó
el juramento a los noveles diputados , eligiéndose
presidente a Juan Antonio Ovalle por ser el diputado de más
edad, y secretario a Francisco Ruiz-Tagle, que era el menor.
En lo legislativo, el funcionamiento de este Congreso fue
deslucido y la única gran reforma sobre la que legisló
fue la libertad de vientres, constituyendo una norma que en
la práctica tenía casi sólo valor moral,
ya que al no tener en Chile trascendencia económica
la esclavitud no atacaba los intereses privados de la época
ni la de los propios legisladores. A poco de iniciadas las
funciones congresales, regresó de España don
José Miguel Carrera, que de inmediato empezó
a urdir tramas para asumir el poder, lo que terminó
haciendo por la fuerza, el 2 de diciembre de 1811.
No obstante que muchos de nuestros primeros parlamentarios
eran entusiastas admiradores de los principales protagonistas
de la Revolución Francesa, ante el golpe de Carrera
no surgió de entre ellos un Mirabeau que defendiera
la institucionalidad y los presentes suscribieron sin chistar
el traspaso de poderes ordenado. Sólo estaban presentes
once individuos, que representaban casi la cuarta parte del
total. |